En breve: Una herramienta de conciliación bancaria automática debería conectarse directamente con los bancos, clasificar y comparar movimientos sin intervención manual, y marcar claramente las excepciones que sí requieren revisión, en lugar de dejar todo el trabajo a cargo del usuario.
Vale la pena evaluar qué tan bien maneja los casos ambiguos (movimientos que no calzan exactamente), ya que ahí suele estar la diferencia real entre herramientas.