En breve: Los errores más comunes en la conciliación bancaria son: dejar todo el proceso para el cierre de mes, no registrar movimientos a tiempo, clasificar mal una transacción, y no revisar con regularidad las diferencias detectadas.
Postergar la conciliación concentra el trabajo y el riesgo de error en los últimos días del mes, cuando además existe mayor presión por cerrar a tiempo.