En breve: El capital de trabajo es el dinero que una empresa necesita disponible para operar su día a día, calculado generalmente como la diferencia entre sus activos corrientes (efectivo, cuentas por cobrar, inventario) y sus pasivos corrientes (cuentas por pagar, deudas de corto plazo). Un capital de trabajo insuficiente es una de las causas más comunes de problemas de flujo de caja, incluso en empresas rentables.
Cuando el capital de trabajo es negativo o muy ajustado, la empresa depende de que los cobros a clientes lleguen exactamente a tiempo para poder cubrir sus pagos, sin ningún margen de error. Esto la hace vulnerable a cualquier atraso en el pago de un cliente importante.
Las palancas más comunes son negociar mejores plazos de pago con proveedores, reducir el plazo de cobro a clientes, y evitar mantener inventario inmovilizado por más tiempo del necesario.