En breve: Hacer un flujo de caja implica cuatro pasos: registrar el saldo inicial de efectivo disponible, listar todos los ingresos esperados del período (cobros a clientes, otros ingresos), listar todos los egresos esperados (pagos a proveedores, sueldos, arriendos, impuestos), y calcular el saldo final restando los egresos de la suma del saldo inicial más los ingresos. Este saldo final se convierte en el saldo inicial del período siguiente.
Corresponde al efectivo disponible en bancos al comenzar el período que se va a proyectar o registrar.
Incluye cobros a clientes según sus plazos de pago reales, no según la fecha de la factura, además de cualquier otro ingreso relevante (créditos, aportes de capital).
Considera pagos a proveedores, sueldos, arriendos, servicios, impuestos y cualquier compromiso financiero del período.
Se obtiene sumando el saldo inicial más los ingresos y restando los egresos del período. Este resultado es, a su vez, el saldo inicial del siguiente período.